Luego de varios años de Pandemia, en éste 2022 volvimos a una presencialidad plena.  Pero como todo lo vivido, el dolor puede transformarse en aprendizaje.  En esta oportunidad con la evidencia de las enormes posibilidades que nos ofrece el soporte de lo virtual.   La presencia de docentes invitados desde los distintos rincones del país y de latinoamérica ( la mayoría pertencientes a la flamante Red Federal de Mindfulness que coordino) nos dieron una enorme riqueza de aportyes,miradas y realidades.

Casi 160 alumnos, en las sedes de CABA y Pilar de la Universidad del Salvador, eligieron el seminario de temática optativa que llamamos desde hace muchos años Prácticas Contempltivas y Psicoterapia.  El seminario permite materializar un hondo propósito: cultivar las competencias terapéuticas en los ya csi recibidos psicólogos de nuestro medio, y que están más allá de las orientaciones teóricas y de las elecciones de especialidad.

El desrrollo de ciertas cualidades del corazón es esencial para el poder ejercer una profesión humana, auténtica y comprometida.

Gracias a todos por el esfuerzo compartido y en especial a Yvonne Jureguialzo y Mariam Holmes que me acompañan en el espacio hace tantos años.